Descripción

METOX 100UI es una toxina botulínica tipo A diseñada para suavizar las arrugas causadas por los movimientos naturales del rostro, ofreciendo una solución rápida, cómoda y eficaz para realzar la apariencia y la confianza personal.

Su acción consiste en bloquear temporalmente los impulsos nerviosos hacia los músculos responsables de las líneas de expresión, logrando una relajación selectiva sin afectar las expresiones faciales naturales.

METOX se caracteriza por su inicio de acción rápido, alta tolerancia, mínima molestia durante la aplicación y eficacia clínica equivalente a Botox, según estudios comparativos.

Beneficios

  • No afecta los músculos adyacentes ni las expresiones naturales.

  • Procedimiento casi indoloro y mínimamente invasivo.

  • Inicio de acción rápido y resultados de larga duración.

  • Alta tolerancia y seguridad comprobada.

  • Consistencia y pureza uniforme entre lotes.

  • Eficacia terapéutica equivalente a Botox.

Áreas de aplicación

  • Arrugas en frente y cejas

  • Patas de gallo

  • Surcos nasogenianos

  • Contorno de labios y corrección de asimetrías faciales

  • Cuello (arrugas o bandas)

  • Hiperhidrosis (sudoración excesiva)

Ingredientes principales

Clostridium Botulinum Toxin Type A (strain: Clostridium Botulinum CBFC26)

Unidad de empaque

1 vial (100 unidades por caja)


Preguntas frecuentes

¿Cuándo se observan los resultados?
El efecto suele comenzar a notarse entre los 2 y 4 días posteriores a la aplicación, alcanzando su punto máximo en 1 a 2 semanas.

¿Cuánto duran los efectos?
Los resultados pueden mantenerse entre 4 y 6 meses, según la zona tratada y la respuesta individual.

¿Afecta las expresiones faciales naturales?
No. METOX actúa únicamente sobre los músculos tratados, manteniendo un aspecto natural y equilibrado.

¿Qué tan seguro es el procedimiento?
Es un tratamiento seguro, con buena tolerancia y baja incidencia de efectos secundarios cuando es aplicado por profesionales capacitados.

¿Tiene la misma eficacia que Botox?
Sí. Los estudios clínicos demuestran una equivalencia terapéutica y resultados comparables en duración y potencia.